ESTRENOS

jueves, 22 de diciembre de 2016

2016 año de la ‘posverdad’


El Diccionario Oxford escogió la palabra ‘posverdad’ como la Palabra del Año 2016. El editor Casper Grathwohl dijo: Impulsados por el crecimiento de las redes sociales como fuente de noticias, y por la creciente desconfianza hacia los hechos ofrecidos por el establishment (grupo dominante visible o élite que ostenta el poder o la autoridad en una nación), el concepto de ‘posverdad’ ha ido encontrando su fundamento lingüístico… No me sorprendería si se convierte en una de las palabras que definen nuestra época. 1
El Diccionario Oxford define posverdad de esta manera: “denota circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública, que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”. En 2016, se usó veinte veces más que el año anterior.
Los medios de comunicación de Occidente parecen estar repletos de ejemplos de cómo vivimos en un mundo posverdad, así como de debates frecuentes sobre el tema.
POLÍTICA EN UN MUNDO POSVERDAD
En septiembre de 2015, el periódico británico Daily Mail informó en su portada2que David Cameron había cometido un acto ofensivo con la cabeza de un cerdo muerto cuando era estudiante en la Universidad de Oxford. La historia surgió de una nueva biografía de Cameron escrita por Isabel Oakeshott, una periodista del Daily Mail, y Lord Ashcroft, un hombre de negocios multimillonario. Downing Street lo negó rotundamente, pero la historia se extendió como la pólvora por todo el mundo.
Al día siguiente, Oakeshott admitió que no sabía si la historia era cierta. En una entrevista en la televisión, dijo: «No decimos si creemos que es cierto… No pudimos llegar al fondo de las alegaciones de esa fuente. Así que simplemente informamos acerca de lo que se nos proporcionó. Y es decisión de los demás creerlo o no.» 3
Durante el período previo al referéndum británico del ‘Brexit’ para abandonar la Unión Europea (UE), el bus de la campaña a favor de irse (Vote Leave) llevaba en un lado un poderoso mensaje. Decía que a la semana se iban 350 millones de libras a la UE, lo cual podría destinarse para la seguridad social del Reino Unido (NHS) si dejaran de formar parte de la UE. Los medios de comunicación a favor de irse (sobre todo Daily Mail y The Sun) publicaron esa declaración por todo lo alto, además de varias declaraciones provocativas sobre la inmigración.
La campaña a favor de quedarse (Remain) rebatió las declaraciones y proporcionó datos demostrados. La Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido, la cual tiene un papel regulador en el uso de la estadística, hizo públicas unas declaraciones que dejaban claro que lo que se dijo de los 350 millones de libras era totalmente falso.4 No les hicieron caso, los medios de comunicación no estaban interesados en ellos. La declaración había calado tanto en los sentimientos de tanta gente que las negaciones no consiguieron llegar a ellos.
Tras el referéndum, Nigel Farage, el líder de UKIP, admitió que la declaración del bus era falsa.5 Y no fue la única declaración falsa que se usó en la campaña (lo de la inmigración también lo era), ni tampoco había sido sólo el bando a favor de irse (Leave) el que recurrió al engaño.
EMOCIONES Y ELECCIONES
Una vez se dieron a conocer los resultados, mucha gente se preguntó por qué el Reino Unido había tomado una decisión tan crucial basándose en invenciones, fragmentos sueltos y en el engaño, en vez hacerlo con un debate y escrutinio serio de los hechos. Pero es que ocurrió en un contexto posverdad: los hechos objetivos son «menos influyentes en formar la opinión pública que los llamamientos a la emoción».
Arron Banks, el principal fundador de la campaña a favor de abandonar la UE (Leave), dijo que su campaña consistió en: Enfocarla al estilo de los medios de comunicación americanos. Lo que dijeron es que «los hechos no funcionan», y es así. La campaña a favor de quedarse en la UE (Remain) fueron todo hechos, hechos, hechos, hechos. Simplemente no funciona. Tienes que conectar con la gente emocionalmente. Esa es la clave del éxito de Trump.6
Las elecciones de los Estados Unidos de este año han sido, más que el Brexit, un énfasis del uso del término ‘posverdad’. Los servicios de verificación de los hechos expusieron en repetidas ocasiones las mentiras que había dicho Donald Trump y (en menor cantidad) las de Hillary Clinton.
El periódico The Washington Post mantuvo una lista de las mentiras y medias verdades de Trump.7 Le dio a un 64% de sus declaraciones (del 3 de noviembre de 2016) la puntuación máxima de ‘cuatro Pinochos’, señalando que «por el contrario, la mayoría de los políticos tienden a ganar Cuatro Pinochos en un 10 o como mucho 20% de las veces.» (Es más, la mayoría de las puntuaciones restantes de Trump tienen Tres Pinochos). Glenn Kessler comenta: «Nunca ha habido un candidato como Donald Trump, alguien tan arrogante con los hechos y tan indispuesto a admitir errores, incluso estando en frente de una evidencia abrumadora.»8
‘HECHOS’ QUE SÓLO SON DECLARACIONES QUE NOS GUSTAN
Siempre se ha dado el caso de políticos que mienten públicamente para conseguir unos resultados concretos, y también ha habido periodistas preparados para publicar historias falsas. Pero no eran más que desviaciones de un estándar aceptado, y el público se enfadó cuando el engaño se vio claro.
En pleno 2016, los medios de comunicación convencionales parece que, en general, son incapaces o no tienen la intención de luchar contra la oleada de retórica posverdad, y mucha gente parece que lo acepta todo sin ningún tipo de crítica. Jonathan Freedland reconoce las dificultades a las que se enfrentan en la redacción: El fast checking (comprobación rápida) es algo laborioso, tedioso y consume mucho tiempo, sobre todo en comparación con el brío con el que se generan multitud de afirmaciones (falsas)… Casi se puede oír al adolescente interior de toda la nación cantando al unísono: «qué aburriiiido». Los intercambios entre medios de comunicación son especialmente resistentes a dicho fast checking, donde se advierte a los que se entrevista que no quieren acabar «sobresaturados» o «perdidos en los detalles». 9
Katharine Viner, jefa de redacción de The Guardian, escribe: Cuando un hecho se empieza a parecer a algo que sientes que es cierto, se vuelve muy difícil diferenciar los hechos que son ciertos y los que no… Cuando los ‘hechos no funcionan’ y los votantes no confían en los medios de comunicación, todo el mundo cree en su propia ‘verdad’, y el resultado, como hemos visto, puede ser devastador. 10
En la actualidad, para mucha gente un ‘hecho’ es simplemente algo que alguien siente que es cierto, o que desea que lo sea. La gente desconfía mucho de lo que presentan las autoridades, especialmente si esos hechos no son bien recibidos por el motivo que sea. Y aun así, la gente en seguida se deja llevar por las noticias falsas de las redes sociales.
VIRALIDAD POR ENCIMA DE VERACIDAD
La situación empeora mucho más con la habilidad de los políticos y los que organizan las campañas de comunicar su mensaje directamente a los simpatizantes a través de las redes sociales. No hay ningún tipo de fast checking.
Neetzan Zimmerman, anteriormente blogger en Gawker y ahora jefe de redacción en Whisperm, dijo: «Hoy en día no importa si una historia es real, lo único que importa es si la gente hace clic.» Viner lamenta que «la nueva medida de valor para demasiadas organizaciones de noticias sea la viralidad y no la verdad o la calidad.» 11
Tal como escribe Jonathan Freedland, En esta era de política posverdad, un mentiroso seguro de sí mismo puede ser el rey. Cuando más descarada sea su falsedad, menos le importará que le pillen con las manos en la masa y más prosperará. Los pedantes siguen aferrándose a los hechos, y las pruebas y toda esa basura aburrida se queda en nada, van con las botas desatadas mientras que la mentira se ha esparcido por casi todo el mundo. 12 13
¿CÓMO SE EXTIENDE LA MENTIRA TAN RÁPIDO?
¿Por qué la gente normalmente se cree las historias falsas? ¿Cómo se extienden tan rápido las mentiras? No hay duda de que los hechos y los que no lo son circulan a una velocidad que hubiera sido inconcebible antes de internet y de las redes sociales.
La mayoría de la gente no tiene los medios, o quizás la intención, de hacer una verificación de los hechos que ven en las redes sociales. Los psicólogos dicen que todas las personas tienen una tendencia a una confirmación propia, lo que hace que respondamos positivamente a la información que confirma ideas que ya teníamos y que no sea así con la que se opone a ellas. Así que nos creemos enseguida lo que encaja con nuestra forma de ver el mundo particular o con nuestra perspectiva psicológica, y rechazamos cualquier cosa que sea una amenaza.
Según un estudio reciente de la Universidad de Stanford, los estudiantes tienen una ‘consistencia impresionante y consternada’ al ser engañados por noticias falsas una y otra vez. Los resultados se describieron como ‘desalentadores’ y como una ‘amenaza a la democracia’. 14
CASCADAS INFORMATIVAS
Las ideas, sean ciertas o falsas, se difunden a través de una ‘cascada informativa’. Una persona comparte algo con unos pocos amigos, los cuales lo comparten con otros amigos, quienes a su vez lo comparten con otros, y así. Se basa en la prueba social. Por ejemplo, imagina que intentas escoger entre dos restaurantes vecinos, uno lleno de gente y el otro vacío. Es más probable que te decantes por el que está lleno basándote en toda la gente que está ahí y que debe tener sus motivos para elegirlo antes que al otro. El problema con tal prueba social es que las primeras personas puede que entraran en ese restaurante por alguna razón completamente ajena a la comida. Quizás solo son familiares del chef y van porque les dará de comer gratis. Las siguientes personas que vengan y les vean disfrutar comiendo, darán por hecho que la comida es mejor que la del restaurante vacío. Eso amplía el efecto hacia las siguientes personas, y se multiplica la ‘prueba’ social.
Las cascadas informativas pueden ocurrir de forma extremadamente rápida en las redes sociales, y se vuelven imparables. Según Danielle Citro, un abogado especializado en bullying en la red y en crímenes de odio, Como la gente no puede saberlo todo, normalmente se apoya en lo que dicen otros aunque contradiga su conocimiento. En un momento dado, es racional para la gente dejar de prestar atención a su propia información y ver lo que otros saben. La gente promueve lo que otros piensan, aunque la información sea falsa, confusa o esté incompleta, porque creen que han aprendido algo valioso. El ciclo se repite y se difunde la información a los demás en una cascada informativa. 15
Son las ideas lo que nos conecta emocionalmente y lo que compartimos rápidamente como parte de una cascada informativa. La posterior refutación aburrida que viene después no estimula los centros de placer de nuestro cerebro de la misma manera, así que no lo compartimos. Se convierte en un mero goteo informativo.
Viner escribe diciendo: La era de la información implacable e instantánea (y de las verdades inciertas) puede ser abrumadora. Vamos de indignación a indignación, pero nos olvidamos enseguida: cada tarde es una catástrofe. 16
FILTROS BURBUJA
Los filtros burbuja lo forman los algoritmos del canal de las redes sociales, los cuales están diseñados para darnos más de lo que esas empresas creen que queremos. El algoritmo de la página principal de Facebook restringe lo que vemos a sólo las cosas a las que hemos puesto ‘me gusta’ anteriormente o las que hemos hecho clic. Por lo tanto, tenemos una perspectiva del mundo reforzada día tras día por las cosas que aparecen en nuestra página principal.
Eli Pariser, cofundador de Upworthy, acuñó el término ‘filter bubble’ (filtro burbuja) en 2011 para describir este efecto. Estaba preocupado por cómo la búsqueda personalizada de Google se resume en nosotros viendo información que refuerza nuestra visión del mundo y no una que nos reta. Pariser incluso argumentó que las plataformas de las redes sociales deberían asegurar que “sus algoritmos priorizaran visiones compensatorias y noticias que son importantes, no solo lo que es más popular o que autovalida.” Pero eso no es lo que tenemos: estamos atrapados en filtros burbuja. 17
MOVIMIENTOS DE AUTOREFUERZO
El mundo de las redes sociales parece que también le ha dado a la gente la libertad de expresar puntos de vista racistas y sexistas de forma cada vez más estridente, tal como lo demostraron Donald Trump y sus seguidores, entre muchos otros. En una burbuja filtro, esos sentimientos se pueden expresar libremente, y se refuerzan rápidamente por otros que expresan ideas similares. Mientras tanto, en otra burbuja filtro circulan ideas totalmente opuestas.
El académico y periodista Zeynep Tufecki argumenta que el auge de Trump es «en realidad un síntoma de la creciente debilidad de los medios de comunicación, especialmente en el hecho de controlar los límites de lo que es aceptable decir»18
Dice, Mientras veía cómo se desarrollaba esta temporada electoral, quería entender mejor el poder del eco de Trump en las redes sociales. Lo que he estado leyendo ha sorprendido incluso a mis ojos agotados. Estamos en un mundo de falsedades salvajes y de alguna verdad que solo ves de vez en cuando en las noticias de los medios de comunicación convencionales. O lo oyes en las élites de los partidos…
[Trump] usa Twitter como una especie de canal para sondear un grupo destinatario y amplificar mensajes que resuenan… El fenómeno Trump no es simplemente una creación de columnistas de periódicos o de redactores de noticias, quienes primero pensaron que su candidatura era una broma que más adelante se usaría para explotarla a críticas. La forma con la que ha emergido muestra la fuerza de sus seguidores, quienes están unidos en las redes sociales y creen que los medios de comunicación son una broma.19
TOPARSE CON LA VERDAD EN LA CALLE
Katharine Viner señala al ‘estatus decreciente de la verdad’ en nuestro contexto actual de los medios de comunicación, diciendo: Esto no significa que no haya verdades. Simplemente significa que este año ha dejado muy claro que no podemos estar de acuerdo con lo que son esas verdades. Y que cuando no hay un consenso sobre la verdad, no hay forma de conseguirla, e inmediatamente viene el caos.’ 20
Esta situación nos trae de vuelta la valoración que Isaías tenía de su naciónY el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir. (Isaías 59:14)
Jeremías anuncia un veredicto similarLes dirás, por tanto: Esta es la nación que no escuchó la voz del Señor su Dios, ni admitió corrección; pereció la verdad, y de la boca de ellos fue cortada. (Jeremías 7:28)
¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER?
La verdad es esencial para los cristianos, pues somos seguidores de aquél que es LA VERDAD (Juan 14:6). Conocerle es conocer la verdad y descubrir la verdadera libertad. Pablo dice que la iglesia es “la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” Su énfasis en que la iglesia tenga la función de “promover y proteger el evangelio” 21, pero no podemos defender la verdad del evangelio mientras nos da igual la verdad en general. Tal como observó John Calvin, toda la verdad es verdad de Dios.
¿Cómo, pues, debemos vivir en un mundo donde la verdad se topa con cascadas informativas posverdad que nos arrastran fácilmente?
COMPROMETERSE A ENCONTRAR LA VERDAD
Parte de la respuesta es que tenemos que permanecer comprometidos a la verdad de forma apasionada, incluso cuando es sumamente incómodo hacerlo.
Debemos comprometernos a descubrir la verdad, lo que significa que debemos esforzarnos al máximo para asegurarnos de las fuentes de información que se cruzan en nuestro camino. Tenemos que cuestionarnos las declaraciones que nos aparecen a través de los likes de nuestros amigos en Facebook y sus tweets, y no dar por hecho que la ‘prueba social’ significa que todo está comprobado.
Andy Walton escribe que una forma de «devolver la pelota a la posverdad» es pagar por «un periodismo de calidad»Cuesta dinero emplear a gente para que desempeñe un trabajo y que escriba dentro de un estándar alto. Este dinero viene en parte de la publicidad: el contenido que aparece de forma gratuita en tu pantalla se paga de alguna manera. Suscribirse a publicaciones en las que confías (y no quejarse demasiado por la cantidad de anuncios que te aparecen) es un buen comienzo. 22
Eso significa que también tenemos que comprometernos a salir de nuestras burbujas filtro y buscar de forma activa perspectivas que nos reten a salirnos de nuestra posición estándar.
COMPROMETERNOS A ENFRENTAR LO QUE NO ES VERDAD
Debemos comprometernos a compartir en las redes sociales solo cosas de las que estemos seguros. No tenemos que simplemente contribuir a cascadas informativas con falsedades tentadoras. Más bien deberíamos estar preparados para enfrentarnos a las declaraciones falsas y dar media vuelta para recibir puntos de vista alternativos, y compartir perspectivas innovadoras.
Por encima de todo, debemos estar preparados para compartir una perspectiva cristiana inconfundible: eso significa que lo que compartamos necesita estar caracterizado por la verdad Y la gracia (Juan 1:18; Efesios 4:15). Tenemos que aprovechar cualquier oportunidad para hacer que la gente dirija su mirada a Jesucristo. A veces eso significa simplemente llevar a la gente hacia un camino que lleva a la verdad en general.
El profesor N.T. Wright dice que la iglesia tiene una importante inclinación de hablar sobre la verdad con poder, un reto profético de la manera que es el mundo. Hace una observación interesante sobre la promesa de Jesús a sus discípulos, la cual habla del Espíritu Santo: «y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.» ¿Cómo hará eso, el Espíritu Santo? El contexto es Jesús enviando su espíritu para que viva en el interior de los creyentes y que les llene de poder. Así que lo más probable es que la manera principal de que el Espíritu convenza al mundo sea a través de creyentes con un espíritu que les dé poder para alzar su voz y a retar al mundo que siempre da la espalda a La Verdad.
¿GRIETAS EN UN EDIFICIO POSVERDAD?
Quizás podemos desesperarnos con nuestro mundo posverdad, pero no solo tenemos al Espíritu viviendo en nosotros, sino que también trabaja en los corazones y mentes de aquellos que aún no lo conocen.
Me intriga el hecho de que principalmente los debates sobre la posverdad no muestren alegría, sino más bien lamentación por el estado que ha alcanzado la sociedad. ¿Podría ser que se esté asomando un nuevo deseo de encontrar la verdad? Oremos para que así sea.
Tony Watkins es un conferenciante y escritor sobre la fe y los medios de comunicación, y autor de varios libros. Es el nuevo coordinador de red en Lausanne Media Engagement Network y trabaja a tiempo parcial en asociación con Damaris Norway, pero vive en el Reino Unido.